La batalla legal entre Alba Carrillo, Mediaset España y las productoras Unicorn Content y La Fábrica de la Tele ha llegado a su fin sin llegar a juicio. La excolaboradora y el grupo de comunicación han alcanzado un acuerdo económico, tras la demanda por supuesto “fraude de ley” y “despido improcedente” que trascendió el pasado mes de julio y por la que estaban citados ante el Juzgado hace apenas unos días.

Carrillo, rostro fijo en los programas de Telecinco desde 2016, denunció a la cadena, a las productoras de Ya es mediodía y Sálvame y a otras empresas asociadas al grupo después de su salida el pasado 31 de marzo, cuando terminó su vinculación contractual con Unicorn Content, propiedad de Ana Rosa Quintana, y no renovó, como contamos hace meses.

Demandante y demandados tenían que enfrentarse en el Juzgado de lo Social número 39 de Madrid el pasado 21 de diciembre, tras no haber llegado a un acuerdo en el acto previo de conciliación. Sin embargo, según publica EsDiario y ha podido confirmar verTele, Alba Carrillo y Mediaset han llegado a un acuerdo amistoso para no llegar a juicioy poner fin al conflicto.

Este, según la citada fuente, se traduce en un pacto económico de una cifra con “cuatro ceros” que incluye además un acuerdo de confidencialidad para evitar que trasciendan detalles. De este modo, Carrillo desiste de todas las codemandas salvo la de la productora de Ana Rosa, que es la que le abonará la indemnización al ser la empresa que la tenía contratada cuando se produjo su salida.

Lo que reclamaba Alba Carrillo ante la justicia

Como ya explicamos y publicamos en este medio el pasado julio, Alba Carrillo presentó una demanda contra Mediaset España, la productora Unicorn Content y La Fábrica de la Tele por “despido improcedente” y por “fraude de ley”, por la forma en la que fue contratada durante sus años trabajados en televisión. La denuncia también incluía a las empresas Megamedia Televisión S.L., Publiespaña S.A.U. y Conecta 5 Telecinco S.A.U. que gestionan diversas áreas del grupo Mediaset como la publicidad, las webs oficiales y la plataforma Mitele.

En su demanda, según el citado medio, Alba Carrillo consideraba que se cometió “fraude de ley” en sus contratos desde el 13 de julio de 2016, cuando empezó a ser una ‘fija’ en los programas de Telecinco. Recordemos que comenzó a aparecer en los Debates de Gran Hermano y en ¡Qué tiempo tan feliz!, y posteriormente encadenó participaciones en formatos de las productoras arriba mencionadas como Sálvame, Deluxe, Ya es mediodía, Viva la vida, La casa fuerte, Secret Story, Rocío, contar la verdad para seguir viva, Ya son las ocho, Ya es verano y Fiesta, además de los Debates de los distintos realities de temporada.

Los abogados de la excolaboradora argumentaban que “todas estas empresas para las que la trabajadora ha prestado servicios de forma continuada desde el 13 de julio de 2016 conforman un grupo de empresas a efectos laborales, el Grupo Mediaset España”. Es decir, consideraba que era el grupo de comunicación el que le contrataba a través de empresas en las que tiene participación, que se le debería reconocer un contrato indefinido y que, por tanto, habría sufrido un despido improcedente.

En paralelo, la también modelo y futura participante de Bake Off en TVE, dedicó declaraciones críticas tanto a la cadena como a Ana Rosa Quintana, e incluso desveló detalles confidenciales como la identidad de la pareja ganadora de ¡Vaya vacaciones! antes del inicio de las emisiones del reality.

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